Como era de esperarse, Jaime encontró la entrada anterior e intentó escribir uno de sus típicos ensayos-replica en Haloscan; pero como Haloscan es poco dado a aceptar largueros, le tocó cortarse y finalmente sucumbió.
Fiel a su mentalildad abierta y concientes de la necesidad de debate y apreciación de los distintos puntos de vista que flotan en el caldo social colombiano en este momento, el grupo editorial de La balada del elefante azul publica la respuesta de Jaime sin ediciones ni censuras. Luego de la intervención de Jaime viene nuestra respuesta y luego tendremos una sesión de discusión.
Sin más preámbulos, aquí va:
Ante todo muchísimas gracias por la publicidad. Me estaba preguntando qué era lo que hacía subir tan considerablemente las visitas a mi blog y busqué en google, de donde fui a Blogalaxia, donde encontré esta joya. Claro que el nivel moral de los comentaristas, incluidas las amenazas de Sergio (ya sé, ya sé que habla de discutir conmigo, pero si yo anduviera diciendo que nadie debe decir cosas impunemente ya me estarían señalando).
Lo primero, que es interesantísimo porque deja ver algo más que obstinación y "pensamiento" rutinario, penosa ignorancia, es lo de que yo quiero que sigan las castas. El comunismo es una prolongación de la esclavitud que fue posible donde el recuerdo de la esclavitud formal estaba vivo (Rusia, 1861; Cuba, 1868; China, 1912, etc.) y fue una salida para las castas parásitas de la sociedad esclavista. Eso explica que los poderosos cubanos, obviamente todos blancos y de buena familia, vivan rodeados de lujos, en embajadas vitalicias y en puestos decorativos mientras los negros de las provincias orientales viven con dos dólares al mes. Los de las ciudades turísticas al menos pueden mandar a las hijas a ganarse el salario de un año en un rato.
Precisamente eso es lo que hace el comunismo atractivo para los doctores colombianos, increíblemente idénticos a los señoritos que describe Ricardo Palma, modestia aparte, creo que hice un
retrato muy acertado y actual, por mucho que el hecho de vivir en EE UU o en Europa haga que el personaje de mi cuento se sienta un Mozart o un Emerson. Lo extraño es que leo la primera línea y sólo aparece en mi memoria la imagen de la RDA, el único país comunista que alcancé a ver. Definitivamente las cosas son más fáciles de lo que parece.
En democracia puede acceder todo el mundo que gane las elecciones, en las tiranías comunistas nadie puede acceder al poder porque por siempre está en manos de las mismas personas y aun de sus hijos. Los pobres colombianos ciertamente no se merecen su suerte, pues es que son pobres porque
USTEDES los de la casta de parásitos se lo roban todo. ¿Cómo he de explicar que lo que el Estado colombiano no se gasta en adoctrinar canallas, en pagar pensiones precoces y a veces dobles, en financiar viajes y becas y demás es porque se lo gasta en pagar los intereses de una deuda que se contrajo para mantener a las castas bien situadas y prósperas en las universidades? La gentuza, perdón por la precisión, que comenta en su blog, personas muy degradadas por la fala de contacto con la crítica y la verdad, jamás va a interesarse por saber si esto es verdad o no. ¡Huy, qué horror, no hubo buenos modales!
Porque ésa es Colombia y si hay un descontento con eso soy yo. ¿O es que usted conoce a alguien que haya oído hablar de una persona que haya hecho en su vida algo con respecto a los miles de secuestrados que no sea arrimarse a los poderosos que encargan los secuestros?
***Pero sigo con la universidad colombiana. ¿Dígame dónde consigue uno en el exterior un tratado de cualquier materia que haya sido escrito por un autor colombiano, una universidad prestigiosa que tenga profesores colombianos (salvo que sea sobre la guerra colombiana: es uno de los frutos de esa guerra, mandan a los pobres a matarse y después van a explicar por qué ocurre eso), una patente que use la industria que haya sido desarrollada por algún colombiano, una investigación en ciencia básica que se haya desarrollado en una universidad colombiana?
En cuanto a que sólo sean centros de adoctrinamiento terrorista, la cuestión es simple. ¿Cuántos estudiantes y egresados de universidades colombianas han engrosado las filas de las FARC y el ELN desde los años 60? (Me refiero a portar armas en el monte.) ¿Más bien 5.000 o más bien 15.000? En cuanto a colaboradores de los que vigilan a los niños secuestrables o van a los barrios pobres a preparar labores paralelas a las masacres, como ahora tratan de echar a la policía de Ciudad Bolívar, yo diría que son muchas decenas de miles desde esa época. Usted mismo reconoció en mi blog que la mayoría de los profesores son comunistas o afines, Claro que es mi forma de demencia, el hecho de que sea algo que dice por ejemplo
Enrique Krauze, es nada. ¿Acaso será doctor? Claro, también lo dice Paul Johnson, pero son gente sin verdadera educación.
Pero es que las universidades las conozco bastante bien, tanto las colombianas como las de otros países. La inmensa mayoría de las personas que trato han pasado por universidades y creo que no hay muchos misterios en lo que dicen.
"La manera de aplanar la frustración de no haber podido estudiar". Ésta es otra perla: no es verdad que no haya podido estudiar, eso le parece a usted que cree que ha hecho mucho por ser doctor, sencillamente no tenía quién me obligara y sí mucha pereza. En el fondo
valores, la sospecha de que toda esa asimilación a los poderosos habría de ser degradante, por no hablar de lo esforzada que resultaba. Como Hans Castorp, no encontraba nada que me contestara "para qué". Naturalmente no tengo ninguna frustración por eso, puesto que si hubiera estudiado tal vez habría alcanzado a ganarme la vida como me la gano y en cambio tendría que correr el riesgo de convertirme en alguien como usted. ¿Dónde está la frustración? Muchas personas con las que trato sí tienen títulos prestigiosos y no hay ningún problema, porque no creen que sea algo tan importante... Y lo de aplanar frustraciones inexistentes...
Hay algo de todo eso que, como he dicho, es estremecedor. Todo el mundo sabe lo que es el comunismo, todo el mundo ha visto sus resultados, cualquier niño podría contestar acerca de si los coreanos del sur quisieran vivir en el norte o al revés (antes del comunismo era al revés), todo el mundo está al tanto de la miseria y la opresión el horror que pro
Aquí es donde Jaime se rindió y terminó de redactar su diatriba en su blog. Recomiendo leerla, es mucho más completa que la que aquí se presenta.
Nuestra respuesta Estimado Jaime, muchas gracias por su truncada participación en este foro organizado alrededor de su persona ficticia. Nos alegra saber que usted, a diferencia de la versión de la ficción, evadió la educación con bravía amparado por sus ferreos valores. Aplaudimos su coraje.
Nos entristece, eso sí, toda la ira que carga en su corazón. No nos gusta ser tratados de canallas y de parásitos, aunque no nos molestaría tanto si se refiriera sólo a nosotros, que efectivamente lo somos. Usted incluye en su lista, que llama
casta, a todos los estudiantes y exalumnos de universidades públicas colombianas. Personas, lo decimos porque las conocemos, honestas y trabajadoras. Muchas, muchisimas, muy humildes y con intenciones sinceras de trabajar por el pais, de prepararse y devolverle al pais ese premio que nos da al brindarnos excelente educación. No vemos canallas ni parásitos ahí. Vemos semillas para una Colombia mejor, buenas inversiones. Mucho mejores que las que usted propone vendiendo camisetas en Estados Unidos y compitiendole a los chinos.
Y lo siento, Jaime. Nosotros nunca reconoceriamos que los profesores de las universidades públicas son comunistas afines. Lea bien. Los profesores, usualmente, no tienen preferencias políticas evidentes al ir a clase. Especialmente si uno estudia matemáticas.
Ah, y si se trata de culparlas por los números de estudiantes que engrosaron las filas de las FARC y el ELN en los 60, pues le tengo otro número. La mayoría de los reclutados ahora mismo por las FARC y el ELN son niños de 14 años sin educación. Y no es que sean niños bravios que, como usted, se resisten a ser educados por el sistema, no. Esos niños no tienen educación porque no hay como, no hay donde. Donde esos niños viven, no hay escuelas ni centros de salud. Un día lo llevo a uno de esos sitios para que vea usted mismo como son los lugares donde el gobierno no va -casi todos-. Así que si se trata de iniciar competencias de números, puedo asegurarle que, entonces, la falta de educación parece ser más efectiva convirtiendo gente al comunismo que esa educación pública que usted tanto critica. Y pues, finalmente, le doy otro número: 2005. Nosotros, no sé usted, vivimos en 2005, no en los años sesenta ni setenta. Nosotros
nacimos luego de todo eso. Nosotros
no creemos, ¿será que algún día lo entenderá?, en guerrillas ni revoluciones, ¡qué estupidez! Nosotros somos hijos de los frustrados que lo intentaron y fallaron. Esas cosas se aprenden. Tampoco creemos en la dictadura del proletariado. Nosotros no somos ilusos. Nosotros queremos un pais mejor, con sinceridad. Un pais más justo, con menos discriminaciones, que respete a la gente y vele por ella. Un pais en el que todos puedan educarse, donde todos tengan el servicio médico que merecen por ser seres humanos, donde la gente no se mate ni haga cábalas políticas que involucren la vida de personas. Un pais que esté al servicio de sus ciudadanos y no de los mercachifes. Un pais donde quepa usted pero también quepa yo. Eso es lo que queremos nosotros.
Se nos olvidaba. Un libro de investigación publicado por un colombiano:
http://www.aslonline.org/books-lnl_14.html. También puede revisar los ensayos aplaudidisimos de Zalamea en conexiones entre artes y ciencias. Para investigaciones en ciencias básicas por universidades colombianas, revise lo que hace el Centro Internacional de Física en la Universidad Nacional. Le podría dar más ejemplos, pero no se trata de humillarlo, más bien investigue antes de hacer preguntas tan poco informadas. Y por si acaso dice que es muy poco, debería revisar los presupuestos de apoyo a investigación en ciencias básicas que el gobierno tiene y los recomendados por cualquier organización internacional que estudie desarrollo. Se llevará una sorpresa.
Muchas gracias de nuevo y un abrazo,
La muchachada de la balada.Postdata. Seguimos leyendo la novela y, como si Roth estuviera enterado de este asunto, nos encontramos esta cita que me parece perfecta para cerrar esta dupleta de entradas sobre la persona ficticia que encarna Jaime Ruiz y lo que simboliza. Con ella cerramos, mañana temprano hay reunión con el asesor.
"These so-called patriots," Lou Levov said to Dawn, "would take this country and make Nazi Germany out of it. You know that book It can happen here?. There's a wonderful book, I forget the author, but the idea couldn't be more up-to the-moment. These people have taken us to the edge of something terrible. Look at that son of a bitch."
"I don't know which I hate more," his wife said, "him or the other one."
"They are the same thing," the old man told her, "they're interchangeable, the whole bunch of them."P. Roth, American pastoral