Twitter y Política en Colombia
Twitter es una herramienta poderosa, pero tiene fallas. Twitter, por ejemplo, (al mirar todo desde el cénit del cielo anglo) no sabe (y creo que no le interesa) segmentar, i.e. dividir su masa de usuarios en grupos de tal manera que se pueda usar para medir tendencias a escala local (por paises, por idiomas, etc). Ya hablamos un día de la importancia de poder localizar estas aplicaciones si queremos aprovecharlas de verdad.

(Versión Ampliada)
Hace algunas semanas Sergio y yo desarrollamos un pequeño proyecto para contar (semi-automáticamente) a la comunidad de Twitter colombiana. El problema clave era cómo medir afinidades (en este caso geográficas) dentro de semejante grafo global de interconexiones. La respuesta corta a este problema es un viejo y conocido refrán (otro día más detalles). Aunque Twitter es reticente de manera activa a compartir información (su API limita el número de requests por hora con bastante celo), tuvimos mediano éxito y ahora contamos con una base de alrededor de 1800 usuarios de Twitter colombianos —o relacionados con Colombia— (el escudo de arriba es un mosaico que usa las imágenes de usuario de algunos de esos twitteros colombianos). Esta base de usuarios nos permite calcular algunas cosas. Por ejemplo, el ritmo de crecimiento de la twittersociedad nacional desde diciembre de 2006:

Un dato clave que encontramos es que buena parte (>50%) de los twitteros censados no han superado los doscientos trinos y difícilmente se pueden considerar activos. Pero el ritmo de crecimiento reciente observado indica que la cosa podría mejorar significativamente durante el próximo año.
La semana pasada Twitter llegó con fuerza a la discusión política colombiana luego de que el senador Álvaro Benedetti decidiera transmitir en vivo impresiones de una reunión de su partido para decidir el curso a seguir tras la reciente crisis uribista. Luis Carlos "Doctor Ternura" Restrepo, presidente del partido, prometió sanciones, pero Benedetti no ha mermado sus reportes, y cada vez parece más abierto a compartir sus opiniones (y cualquier otra cosa que se le pasa por la cabeza) vía Twitter. Este artículo de Catalina Ruiz-Navarro es un excelente comentario a la actividad twittera de los políticos colombianos que ya están usando esta herramienta (la mayoría, claro, para hacer campaña presidencial).
En la columna que publicamos hoy en El Espectador proponemos, a manera de complemento de herramientas como Congreso Visible, que los congresistas colombianos asuman Twitter como el canal natural para entrar en contacto con sus votantes y tenerlos en cuenta. Creemos que esta accesibilidad es un ingrediente clave para que la democracia representativa colombiana se fortalezca y transparente. Hasta ahora la interacción entre los ciudadanos y sus congresistas es mínima. La adopción y uso apropiado (vean acá una nota sobre las normas de twitter etiqueta de empleados públicos ingleses) de estos canales de comunicación personal, rápida, bidireccional y —¡esto es fundamental!— abierta serían una buena solución a este grave problema. Valga aclarar que esta solución es contingente a que el uso de Twitter a nivel nacional se extienda.

(Versión Ampliada)
Hace algunas semanas Sergio y yo desarrollamos un pequeño proyecto para contar (semi-automáticamente) a la comunidad de Twitter colombiana. El problema clave era cómo medir afinidades (en este caso geográficas) dentro de semejante grafo global de interconexiones. La respuesta corta a este problema es un viejo y conocido refrán (otro día más detalles). Aunque Twitter es reticente de manera activa a compartir información (su API limita el número de requests por hora con bastante celo), tuvimos mediano éxito y ahora contamos con una base de alrededor de 1800 usuarios de Twitter colombianos —o relacionados con Colombia— (el escudo de arriba es un mosaico que usa las imágenes de usuario de algunos de esos twitteros colombianos). Esta base de usuarios nos permite calcular algunas cosas. Por ejemplo, el ritmo de crecimiento de la twittersociedad nacional desde diciembre de 2006:

La semana pasada Twitter llegó con fuerza a la discusión política colombiana luego de que el senador Álvaro Benedetti decidiera transmitir en vivo impresiones de una reunión de su partido para decidir el curso a seguir tras la reciente crisis uribista. Luis Carlos "Doctor Ternura" Restrepo, presidente del partido, prometió sanciones, pero Benedetti no ha mermado sus reportes, y cada vez parece más abierto a compartir sus opiniones (y cualquier otra cosa que se le pasa por la cabeza) vía Twitter. Este artículo de Catalina Ruiz-Navarro es un excelente comentario a la actividad twittera de los políticos colombianos que ya están usando esta herramienta (la mayoría, claro, para hacer campaña presidencial).
En la columna que publicamos hoy en El Espectador proponemos, a manera de complemento de herramientas como Congreso Visible, que los congresistas colombianos asuman Twitter como el canal natural para entrar en contacto con sus votantes y tenerlos en cuenta. Creemos que esta accesibilidad es un ingrediente clave para que la democracia representativa colombiana se fortalezca y transparente. Hasta ahora la interacción entre los ciudadanos y sus congresistas es mínima. La adopción y uso apropiado (vean acá una nota sobre las normas de twitter etiqueta de empleados públicos ingleses) de estos canales de comunicación personal, rápida, bidireccional y —¡esto es fundamental!— abierta serían una buena solución a este grave problema. Valga aclarar que esta solución es contingente a que el uso de Twitter a nivel nacional se extienda.
Etiquetas: colombia, columnas, grafos, política, tecnología, twitter
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